Declaración emitida por el SDAJ (Juventud Socialista Obrera Alemana) en rechazo a la Resolución adoptada por el Parlamento Europeo
SOLIDARIDAD CON CUBA SOCIALISTA
El 11 de marzo de 2010 el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que critica la muerte de un prisionero en Cuba, donde exige la liberación de todos los presos políticos y al mismo tiempo, pide una transición política hacia un sistema multipartidista en el estado insular. En primer lugar cabe señalar que el presunto preso político, que se declaró en huelga de hambre, había sido anteriormente condenado por cometer daños físicos graves. Los médicos cubanos lo atendieron durante todo el tiempo del sufrimiento impuesto por él mismo. Aún así, se convirtió en el primer prisionero desde la Revolución cubana de 1959, que pierde la vida en prisión. Esa es una razón más que suficiente, para dirigir la mirada hacia aquellos que se enfurecen tanto por este lamentable suceso y una vez más piden que se respeten los Derechos Humanos, que siempre utilizan como excusa los europeos, para interferir en los asuntos de otras naciones.
Al mismo tiempo se trata de una comunidad de estados que tienen en sus filas países como España, en cuyas cárceles la tortura se considera algo normal. La Comunidad Europea contempla como en sus propias fronteras, las personas se ahogan, al huir de la pobreza y de la violencia, que ha causado el imperialismo europeo en África. En lugar de abogar por los Derechos Humanos de los refugiados, se dedica a condenar incluso a aquellos ayudan a estas personas necesitadas. Los Estados miembros autorizan vuelos para transportar prisioneros o crean prisiones secretas similares en su territorio para un país que durante años ha mantenido a Guantánamo, la prisión más inhumana de todas. Su lucha contra el terrorismo ha causado numerosas víctimas en países como Irak y Afganistán, donde no se ha garantizado ni una vez sus derechos sociales y democráticos, aún bajo las circunstancias de la guerra.
Pero, por supuesto, que tampoco se trata de Derechos Humanos. Más bien se trata de un pequeño pueblo combativo en el Caribe que sigue su propio camino y ha dejado atrás la influencia del imperialismo. A pesar del bloqueo económico, que les hace la vida difícil a los cubanos, mantiene un sistema de educación y salud, que muchos países desarrollados deberían considerar. Esto hace que sean un ejemplo, en el que se han orientado numerosos países de la región. Las personas en América Latina no quieren que sus recursos naturales y su propia fuerza de trabajo se exploten en beneficio de los consorcios europeos y americanos. Estas personas tienen sus propias ideas de democracia y justicia que debe beneficiar a la mayoría de la población. Privar a estos pueblos del derecho a materializar sus ideas y utilizar diferentes métodos económicos y políticos, para impedir su autodeterminación, no se trata sólo de una violación de los Derechos Humanos por parte del Parlamento Europeo, sino también una agresión a todos las personas trabajadoras, quienes al igual que los cubanos, sueñan con un mundo justo y solidario.
¡Por esta razón el SDAJ declara su plena solidaridad con el pueblo cubano!










