La Ley Torricelli Resulta Sancionada
El o los proyectos fueron
presentados en el primer período de sesiones
del 102 Congreso de los EE.UU., por el representante
por el estado de New Jersey, Robert Torricelli,
y por el senador por el estado de la Florida
Bob Graham.
La primera versión difiere de la aprobada definitivamente.
En algunos casos la variedad es puramente semántica, en
otros, es de fondo; y en esta última situación, la
disimilitud radica ya en el ocultamiento de intenciones que se
presentaban muy al descubierto, ya en la sanción de nuevas
disposiciones no menos duras aunque menos groseramente políticas
en su formulación.
A fin de dar a conocer la historia fidedigna de su sanción
para mejor comprensión de la intencionalidad política
de la Ley, se mostrará en lo posible, lo que fue el proyecto
y lo que resultó la misma.
Su sanción: La ley Torricelli, sancionada en el Congreso
norteamericano, fue promulgada por el ex presidente George Bush
el 23 de octubre de 1992, en plena campaña electoral, con
el propósito entre otros, de ganarse al electorado de la
Florida.
Según el diario bonaerense Página 12 ( 24/10/ 94),
el entonces candidato Bill Clinton no se quedó atrás.
Dijo estar "orgulloso" de haber aprobado la legislación. "Es
un día importante en la causa de la democracia en Cuba".
El proyecto respectivo tenía una introducción que
la explicaba: "Para promover una transición pacífica
hacia la Democracia en Cuba" mediante la "aplicación
de presiones apropiadas al gobierno de Cuba y el apoyo al pueblo
cubano".
Resulta de particular interés prestar atención al
año en que se presentó el proyecto: 1991, fecha en
que se desintegró la Unión Soviética, y cuando
se esperaba que la caída del gobierno de Cuba fuera inminente.
Así, por lo pronto, lo entendió el autor del libro "La
hora final de Fidel Castro, ( Andrés Oppenheimer), cuya
edición de 1992 tenía un subtítulo: "La
historia secreta detrás de la caída del comunismo
en Cuba"; que en la edición de 1993 cambió por
el de "La historia secreta detrás del gradual derrumbe
del comunismo en Cuba".
El descubrimiento fue hecho por la revista argentina Humor ( Prisma,
enero-febrero 1994), que resaltó la diferencia existente
entre ambas ediciones. Es claro, en 1993 ya había pasado
la euforia imperial, aunque la ley Torricelli-Graham (Bob) estaba
funcionando con toda la fuerza que le daba tanto el respaldo demócrata
como republicano.
El propio Torricelli lo dice sin ningún pudor en el apartado
6 de la sección 2 de su proyecto de ley: "El derrumbe
del comunismo en la anterior URSS y en Europa Oriental, el ahora
universal reconocimiento en América Latina y el Caribe de
que Cuba constituye un modelo fracasado de gobierno y desarrollo,
y la evidente incapacidad de la economía cubana para sobrevivir
a las tendencias actuales, "proporcionan a EE.UU. y a la comunidad
democrática la oportunidad sin precedentes para promover
una transición pacífica hacia la democracia en Cuba".