EL IMPERIALISMO YANQUI INTENSIFICA SU POLÍTICA HOSTIL CONTRA CUBA SOCIALISTA
Teresa Gutiérrez, versión digital del Workers World, en EEUU
Deténgase un minuto y considere lo siguiente: Cuba socialista ha sobrevivido a pesar de todas las adversidades. Inspira a los pueblos del mundo, y para millones de personas la Cuba revolucionaria representa a David vs Goliat, la victoria contra el mayor enemigo de la humanidad: el imperialismo yanqui.
Por lo tanto, pudiera ser fácil olvidarse algunas veces de cuán difícil puede resultar la vida a los cubanos. Pudiera ser fácil olvidarse del gran esfuerzo que tienen que hacer los dirigentes de la Revolución no solo para defender la soberanía de Cuba, sino para luchar por la construcción de una sociedad socialista rodeados de un océano capitalista.
Pudiera ser fácil olvidarse de las dificultades porque la tenacidad del propio pueblo cubano es muy bien conocida. Como jefe de Estado interino Raúl Castro expresó el 26 de julio: "Aquellos que se asombran ante la capacidad de nuestro pueblo para crecerse hasta la altura que demanda cada reto, por grande que sea, no lo conocen muy bien".
Quién no viva en Cuba tan solo puede imaginarse el reto.
Los amigos de Cuba, por consiguiente, tienen que estar al corriente de todas las maniobras, planes, maquinaciones e intrigas que el gobierno de EE.UU. lleva a cabo en sus intentos históricos y directos para sabotear y destruir a la Revolución.
La información actualizada sobre el impacto del bloqueo contra Cuba muestra el daño que el imperialismo procura ahora contra la revolución cubana. Los planes de la administración Bush requieren que el movimiento de solidaridad con Cuba intensifique su trabajo solidario contra el bloqueo estadounidense, así como a favor de la liberación de los Cinco.
Impacto del bloqueo desde 1960
Cuando la revolución triunfó en 1959, el imperialismo yanqui aprendió una valiosa lección desde muy temprano.
Los intentos imperialistas de derrocar militarmente la revolución fueron frustrados por el pueblo cubano en la invasión de Bahía de Cochinos en 1961. Los imperialistas comprendieron que la Revolución Cubana no sería fácilmente derrotada.
Dentro del país, la Revolución era fuerte a pesar de su poca edad. El pueblo estaba unido; la dirección era ideológicamente fuerte y segura. Fidel, Che, Raúl, Camilo y muchas otras figuras de ese momento eran líderes de convicciones revolucionarias –nunca fueron puros íconos— y rápidamente consolidaron la Revolución.
Sin pérdida de tiempo emprendieron el camino hacia una soberanía genuina, con el desarrollo de una sociedad construida sobre la base de las necesidades de su pueblo, no sobre los preceptos de las transnacionales.
Ya no más parque de recreo de los capitalistas estadounidenses, Cuba comenzó a ser una isla de esperanzas, salud y dignidad. Inspiró a los pueblos oprimidos y progresistas del mundo y se ganó la eterna ira de los imperialistas. Se estaba haciendo historia.
Es aquí que EE.UU. empieza a poner en práctica la estrategia de estrangular a Cuba mediante la escasez.
En julio de este año el gobierno cubano emitió un importante informe a la Asamblea General de las Naciones Unidas particularmente revelador. No es información nueva, pero es importante recordarla.
El informe dice así: "En un documento desclasificado en 1991, se reveló que el 6 de abril de 1960, un año antes de la invasión a Cuba organizada por EE.UU., el entonces subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Lester DeWitt Mallory, presentó un memorando para su discusión en una reunión presidida por el presidente de EE.UU., donde se decía que no había una oposición política efectiva en Cuba y que por consiguiente la única vía que le quedaba a Washington para socavar el apoyo interno de la Revolución era a través de la desilusión y el desaliento a base de insatisfacción y dificultades económicas. Apoyaba cualquier tipo de acción concebible y sin demora para debilitar la economía cubana, negar fondos y otros suministros para reducir los salarios reales y monetarios, con lo cual habría hambre, desesperación y se lograría la destrucción del gobierno".
Tomen nota: no había una oposición política efectiva en Cuba.
El esfuerzo de EE.UU. por crearla fracasó antes y ahora también. Pero el efecto económico del bloqueo de EE.UU. continúa reportándole privaciones innecesarias e incalculables a su pueblo.
Además, la administración Bush continúa su guerra de agresión y amenazas militares. Su Comisión de Asistencia para una Cuba Libre (CAFC, según sus siglas en inglés), incluye planes siniestros para, entre otras cosas, intentar aislar económica y políticamente a la Isla.
Las privaciones se arraigaron en Washington, no en La Habana
Durante los últimos 15 años, la Asamblea General de la ONU ha votado casi de forma unánime en contra del bloqueo de EE.UU.
Salim Lamrani, de Global Research, escribe que desde entonces el bloqueo "ha costado a la economía cubana más de 89 000 millones de dólares. En el 2006, Cuba perdió casi 4 000 millones de dólares como consecuencia directa. Cuba no solo no puede exportar ningún producto hacia EE.UU., ni importarlo, sino que ni siquiera tiene autorización para establecer negocios comerciales con compañías norteamericanas en otros países, lo cual es una flagrante violación de la ley internacional".
Lamrani nos recuerda que el bloqueo ha ido arreciándose con el paso de los años: La Ley Torricelli en 1992, la Helms-Burton en 1996, el primer informe de la CAFC –el plan Bush para destruir a la Revolución— en el 2004 y una segunda edición en el 2006.
El plan Bush resultaría risible, en un marco hipotético Orwelliano casi para divertirse; pero es demasiado peligroso para descartarlo.
La Misión Cubana ante la ONU informa que los "sectores más vulnerables al impacto negativo del bloqueo han sido los alimentos, la salud, que tienen un efecto directo en la calidad de vida de los cubanos".
El daño en el servicio de Salud se calcula en más de 30 millones de dólares. "Las instituciones médicas que brindan tratamiento gratis se han visto afectadas en varios departamentos: cuerpo de guardia, salas de cuidados intensivos, salones de cirugía, y otros servicios especializados pediátricos y para pacientes adultos", continúa el informe de prensa de la Misión.
Debido al bloqueo, por ejemplo, Cuba no puede adquirir Sevorane, el medicamento regular para administrar anestesia general a niños.
La presión de EE.UU. ha obligado a otras firmas a suspender ventas a Cuba así como a cancelar licencias. Esto sucedió con la compañía Medtronic, que fue obligada a suspender la venta de marcapasos externos a Cuba. Esto afectó a muchos niños con arritmia congénita o adquirida que necesitaban el dispositivo.
La naturaleza extraterritorial del bloqueo se ejemplifica con la firma finlandesa Datex-Ohmeda, fabricadora de anestesia y equipos de monitoreo. Cuando la General Electric asumió la compañía, la firma anunció que estaba prohibido suministrar equipos o piezas de repuesto a Cuba so pena de procesamiento legal por parte del Departamento de Justicia de EE.UU.
En el tema de los alimentos, el gobierno cubano informa: "Entre mayo del 2006 y abril del 2007, las sanciones provocaron pérdidas en el sector alimenticio que exceden los 258 millones de dólares. … Con esta cantidad, Cuba habría podido comprar, para consumo doméstico, aproximadamente 180 000 toneladas de soya, 72 000 toneladas métricas de aceite de soya, 300 000 de maíz y 275 000 de trigo.
"Entretanto, Washington bloqueó las comunicaciones entre la firma cubana Alimport y su proveedores estadounidenses de alimentos y otros productos agrícolas, con lo cual impedía el funcionamiento adecuado del servidor earthlink@abuse.earthlink.net y durante el 2006 creó otras dificultades para llevar a cabo las transacciones entre los dos países". Los usuarios de la Internet en Cuba no pueden acceder a los servicios gratis de Google Earth, ni tienen acceso a los programas antivirus más actuales.
Si Cuba tuviera acceso al mercado de EE.UU., pudiera vender casi 1.1 millones de cajas del delicioso y tan gustado ron, que representa un ingreso potencial a la economía de unos 47 millones de dólares.
Los precios ascendentes en el mercado capitalista internacional provocan serias consecuencias en Cuba. Cuando Cuba tiene que comprar petróleo en el mercado paga a 80 dólares el barril; hace cuatro años el barril estaba a 28 dólares. La leche en polvo estaba a 2 100 dólares la tonelada; ahora se vende a 2 450 dólares.
En todos los aspectos de la vida –económico, cultural, político, social, educacional— el bloqueo contra Cuba ha tenido penosas ramificaciones.
Cuba ha sobrevivido a todas, incluso al colapso del campo socialista en la década de los 90. La pérdida del comercio con la Unión Soviética trajo consigo un descenso del 85 por ciento en importaciones y una disminución de un 35 % en la economía de forma general entre 1988 y 1993. Cualquier sociedad capitalista que hubiera experimentado tal pérdida de petróleo, alimentos y otras necesidades habría tenido rebeliones masivas en las calles. Pero el pueblo cubano se mantuvo unido y resistió el Periodo Especial.
En julio de este año, no obstante, Raúl Castro señaló que Cuba aún enfrenta tiempos difíciles, puesto que "todavía no ha salido del Periodo Especial".
Todo esto sucede mientras la administración Bush planea los medios, tanto dentro como fuera de la Isla, para derrocar a la Revolución en este momento decisivo. El Plan Bush incluye una sección secreta sobre operaciones encubiertas contra Cuba.
Los cubanos destacan que "ninguna otra administración ha llegado a los extremos maniáticos de agresión" adoptados por la administración Bush.
Caleb McCarry es un nombre que los activistas de la solidaridad deben recordar. McCarry es la persona a cargo de la recolonización de Cuba. Ha estado, entre otras cosas, haciendo lobby en varios países en busca de apoyo para una mayor internacionalización del bloqueo. La Wikipedia describe a McCarry de la siguiente forma:
"Caleb McCarry es el ‘Coordinador de la Transición Cubana’ de la administración, cuyo cargo consiste en ayudar en la transferencia del gobierno comunista de Cuba. El cargo se creó a partir de la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre. McCarry explicó que el propósito de la Comisión era ofrecer una proposición inteligente, generosa y sobre todo respetuosa para apoyar el esfuerzo del pueblo cubano por acabar con ‘la dictadura que de forma intencional y cruel dividió a la familia cubana’.
"McCarry anteriormente desempeñó el cargo de director del representante Henry Hyde, presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara. Es hijo del ex agente de la CIA Charles McCarry. También trabajó en la oficina del senador Jesse Helms, co patrocinador de la Ley Helms-Burton de 1996. Esta ley fue financiada por varias figuras y compañías importantes de la emigración cubana, entre esas la compañía Bacardí, cuyo abogado era Otto Reich.
"Cuando McCarry trabajaba en el Congreso, se destacó por su oposición al presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide. Una fuente anónima del Departamento de Estado informó a un periodista de Salon.com que McCarry estuvo involucrado en el suministro de dinero para la oposición de Aristide a través de un Instituto Republicano Internacional, presupuestado por el gobierno de EE.UU."
Este es el tipo de administrador repugnante de Bush que supervisa la política EE.UU./Cuba.
EE.UU. nunca se reconciliará con la Cuba revolucionaria
El camarada Raúl Castro el 26 de julio dijo: "En esa forja de esfuerzo y sacrificio ha crecido la moral y la conciencia de este pueblo; le han nacido hijos de la talla de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González Los Cinco , capaces de asumir con valor y dignidad los rigores de una prisión injusta, dispersados en diferentes cárceles de los Estados Unidos".
"Ellos son ejemplo", continuó, "pero no excepciones".
Es por ello que EE.UU. nunca dejará de intentar destruir a la Revolución Cubana. Los imperialistas nunca se reconciliarán con Cuba, pero los cubanos tampoco se rendirán jamás. Los enemigos de la humanidad pudieron haber logrado asesinar al Che Guevara hace 40 años, pero las ideas y valores del Che están vivas en Cuba. Viven día a día en Los Cinco, quienes se niegan a vender la Revolución o rendirse.
Hoy, puede decirse que Cuba se encuentra en una encrucijada. El bloqueo continúa provocando indecibles dificultades. El querido líder de Cuba, el camarada Fidel Castro, se recupera de una larga enfermedad que lo imposibilita de cumplir las mismas funciones que durante tanto tiempo desempeñó, aunque continúa escribiendo y dirigiendo la revolución ideológica y políticamente.
Este es un capítulo nuevo en la historia de Cuba. De hecho, cada día es una página en la historia cuando se construye una sociedad socialista revolucionaria contra viento y marea.
Los dirigentes cubanos, junto a su pueblo heroico y con conciencia de clase siguen adelante no solo para resistir un periodo económico especial; en estos mismos momentos están evaluando cada aspecto de la sociedad cubana para defender sus logros socialistas. ¿Podrá seguir adelante el socialismo a pesar de la evaluación y la rectificación?
Ese es exactamente el temor del imperialismo y lo que desean las masas oprimidas desde Venezuela hasta Filipinas, Somalia y el Bronx. Los trabajadores y oprimidos del mundo confían en la Revolución Cubana.
Traducción: Inalvys Campo Lazo