Lunes, 27 Noviembre, 2017

De la solidaridad

Oscar López Rivera se despidió feliz de Cuba.
Realza ejemplo de Cuba

Por: Iliana García Giraldino Fotos: Karoly Emerson (ICAP)

Este domingo fue despedido en el aeropuerto internacional José Martí por Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), quien compartiera cuatro años celda en Estados Unidos con el héroe boricua.

Reiteró Oscar su tributo al Comandante en Jefe Fidel Castro, y agradeció al pueblo cubano el haberse unido a la campaña de su liberación de cárceles estadounidenses -resistió dignamente en prisión casi 36 años-, y por el cariño que le brindó desde su llegada el pasado día 12.

Un fuerte abrazo entre Fernando y Oscar dio culminación a la estadía del patriota borinqueño en Cuba, que acogió con admiración y cariño, rindiéndole honores, al símbolo de la resistencia anti imperialista y de la lucha por la independencia de Puerto Rico.

Silvia Matute, funcionaria del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido, y las representantes del ICAP, Lily Zamora y Tania Parra, también despidieron al amigo borinqueño que estaba acompañado de su hija Clarisa y su nieta Karina.

Durante su permanencia en Cuba, Oscar fue condecorado con la Orden de la Solidaridad y recibió personalmente la Orden El Mehdi Ben Barka, de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAAL), distinción que le había sido otorgada en 2013, y participó en un homenaje a Fidel en la Casa del ALBA Cultural y en un encuentro con estudiantes en la Universidad de La Habana.

El ex preso político boricua asistió a un acto en su honor en la sede del ICAP; y rindió tributo a patriotas cubanos y puertorriqueños en el cementerio de Colón; en Santa Clara al Che y sus compañeros, y en el cementerio Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba, a José Martí, al Comandante en Jefe Fidel Castro, a Carlos Manuel de Céspedes y Mariana Grajales.

En su recorrido por varias provincias Oscar fue recibido por las autoridades locales, le fueron entregados reconocimientos, intercambió con la población, y visitó sitios históricos como La Demajagua, el cuartel Moncada, la casa natal de Fidel y Raúl en Birán y el museo Ñico López.

También disfrutó de la actuación de la Colmenita, asistió a un concierto del trovador Silvio Rodríguez y recorrió la Habana colonial y el complejo Morro-Cabaña, entre otros lugares.

Horas antes de partir de regreso a su patria, el líder boricua sostuvo un encuentro en la Misión de Puerto Rico en Cuba, única embajada borinqueña que existe y que fue fundada hace más de 50 años por el Comandante en Jefe Fidel Castro y Juan Mari Bras, primer representante de los independentistas en Cuba.

Tras depositar flores en la placa que recuerda a Mari Bras, Oscar, rodeado de puertorriqueños y cubanos, recorrió la instalación e hizo declaraciones a la prensa reiterando que había cumplido su sueño de “llegar aquí y poder expresar mi gratitud al pueblo cubano” e intercambiar con Los Cinco, “que son lo mejor de lo mejor”.

Dijo que los días pasados en Cuba “han sido gratos, inmensos y de aleccionadoras experiencias”, agregando que ha visto en las diversas provincias “una dinámica de seres humanos que están constantemente tratando de superarse, de hacer esta nación aún mejor de lo que es”. “Espero poder transformar todas las experiencias que he tenido en Cuba en conocimientos y al regreso compartirlos con los compañeros”, añadió.

Se refirió al reciente paso de huracanes por ambas islas y a la gran diferencia en el estado actual en que se encuentran. “En Cuba apenas encontré señales del paso de “Irma” y los grandes estragos que causó, y en Puerto Rico la situación es muy difícil, indicó.

En relación con la condición de colonia de su país aseveró: “Puerto Rico representa el mejor ejemplo de la capacidad que tiene el gobierno estadounidense para hacer daño, desde que llegó a la isla en 1898 no ha parado de hacerle daño al pueblo puertorriqueño”.

“Si continuamos trabajando y pensando que podemos ser una nación libre, si amamos a Puerto Rico, a nuestra identidad nacional, nos incumbe a todos luchar por la independencia”, reflexionó.

Y prosiguió: es posible hacerlo pero necesitamos la unidad, y no solo en el país sino en la diáspora porque si nos unimos seríamos ocho millones de puertorriqueños que podemos no solamente independizar a la nación sino hacer una contribución grande a la lucha por un mundo mejor y más justo”.

Aseguró Oscar “podemos y debemos luchar hasta el último suspiro si es necesario para que Puerto Rico sea independiente y su pueblo viva con dignidad”, insistió.

Si algún mensaje enviara a la juventud y a toda persona que ame la justicia y la libertad es que emulemos el ejemplo que nos ha dejado el Comandante en Jefe Fidel Castro, remarcó finalmente.

El líder boricua partió de regreso este domingo, tras permanecer en Cuba 15 días en los cuales cumplimentó un intenso programa confeccionado en su honor por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Oscar resistió dignamente casi 36 años de prisión en Estados Unidos -12 en aislamiento- por luchar por la soberanía y la independencia de su patria colonizada.

 

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