Guantánamo sobrepasa la prisión
Marcos Alfonso
La negativa del senado estadounidense de concederle al presidente
Barack Obama 80 millones de dólares para el cierre de la prisión en la
Base Naval de Guantánamo, entorpecen sus promesas electorales de
clausurar el penal para el año entrante.
Ejemplo palpable de los desastres de la pasada administración Bush, los
legisladores si bien por una parte son concordes de cerrar el sitio,
temen porque algunos de los allí confinados, considerados entre "lo peor
de lo peor", puedan ser deportados a sus distritos electorales.
El dictamen senatorial, según la agencia española EFE, es el resultado
del contubernio entre los legisladores de uno y otro partido a favor de
la enmienda que prohíbe el empleo de los 80 millones de marras para
"encarcelar o liberar" en Estados Unidos a cualesquiera de los 240
detenidos en la ilegal base enclavada en suelo cubano.
Sin embargo, para Obama las cosas revisten otro cariz, pues se ve
precisado, sobre todo por problemas de imagen y política, a mantener el
cierre de ese recinto.
Analistas internacionales argumentan que en los descargos del actual
ocupante de la Casa Blanca para clausurar el penal, no incluye la entrega
de la ilegal Base Naval en a su dueño, el pueblo de Cuba.
Los estudiosos argumentan las retiradas de la presencia militar de
EE.UU. en otros sitios del planeta.
Nadie se traga el cuento, han declarado investigadores, de que
Guantánamo puede resultar un bastión estratégico en el Programa de
Defensa Nacional de los Estados Unidos.
"La presencia de EE.UU. en Guantánamo tiene más pérdidas que
beneficios", ha escrito Julia E. Sweig, autora del libro Dentro de la
Revolución Cubana y antigua miembro del Consejo de Relaciones Exteriores
norteamericano.
Tras la intervención de los Estados Unidos en la guerra
hispanoamericana en 1898, Washington presionó a la Isla a que aceptara la
creación, en 1903 y como condición para la independencia, de una estación
carbonera en la Bahía de Guantánamo, hecho el cual trasciende hasta
nuestros días con el enclave en ese lugar de una Base Naval.
Entre tanto los legisladores demócratas y republicanos esgrimen sus
argumentos acerca del cierre del penal aun cuando Washington ofrece la
fecha del 22 de enero de 2010 para tal acción. "Antes de entregar
recursos el Congreso merece más detalles", se limitó a decir Robert
Gibbs, portavoz presidencial.
Así andan las cosas en el polémico asunto.
(Tomado de la AIN)










