La política EEUU-Cuba: es hora de terminar con los engañosos controles a los viajes
Por Wayne S. Smith
(Tomado de The Sun-Sentinel)
El Presidente Carter eliminó todos los controles de viajes a Cuba en
1977. Desde entonces hasta 1982, los norteamericanos pudieron viajar
libremente a Cuba y gastar dinero en esos viajes.
Esto debió haber sido definitivo. Pero entonces llegó la
administración Reagan, la cual reinstauró las restricciones a los
viajes a Cuba el 19 de abril de 1982. Excepto en los casos de
categorías especiales de personas con licencia, a nadie se le
permitiría gastar dinero en Cuba. Esto limitó los viajes tan
eficazmente como una prohibición expresa.
¿Por qué las nuevas sanciones? Debido al aumento de embarques de armas
por parte de Cuba a Centroamérica, dijo la administración Reagan, y
porque Cuba se negaba a negociar nuestras preocupaciones relacionadas
con sus acciones agresivas en esa región.
Pero ambas acusaciones eran distorsiones totales.
Por esa época yo era el jefe de la Sección de Intereses de EEUU en La
Habana. En diciembre de 1981, los cubanos me informaron que estaban
eliminados los embarques de armas, y que esperaban que esa acción
pudiera allanar el camino para las negociaciones en Centroamérica y
para un diálogo con Estados Unidos.
Reporté el hecho al Departamento de Estado y pregunté si poseíamos
algún tipo de evidencia creíble en contrario, es decir, de
continuación de los embarques. Si no era así, me parecía que
debiéramos responder positivamente que estábamos dispuestos al diálogo.
En marzo, el Departamento reconoció que no teníamos evidencia de que
continuaran los embarques, pero dijo que no habría respuesta. En otras
palabras, no estábamos interesados en el diálogo.
Y aunque la administración continuó hablando de "incremento del apoyo
cubano en armas", yo vi informes de inteligencia que confirmaban
reducciones drásticas, como habían dicho los cubanos.
Por tanto, nuestra posición en Centroamérica estaba basada en
distorsiones totales --así como la reinstauración de los controles a
los viajes por parte de la administración Reagan en 1982.
No fue Cuba quien se negó a negociar en Centroamérica; fue la
administración Reagan, y continuó negándose durante todo el tiempo.
Y el engaño continuó bajo la administración de George W. Bush. El 16
de junio de 2004, por ejemplo, restringió severamente los viajes
académicos a Cuba. Y lo hizo porque decía que "las instituciones
académicas abusan constantemente de la categoría de la licencia y se
dedican a una forma de turismo".
Pero nunca pudo demostrar un solo abuso, tal como se requiere bajo la
Ley de Procedimientos Administrativos. Por lo tanto, estas nuevas
limitaciones eran a su vez violaciones de la ley.
Esperamos que el Presidente Obama y el Congreso pongan fin a esta
vergonzosa historia de violaciones de los derechos constitucionales de
los ciudadanos norteamericanos con medidas que se basan en mentiras y
que ellas mismas están fuera de la ley. La acción del 11 de marzo por
parte del Departamento del Tesoro para aumentar los viajes de
cubanos-americanos no debe ser más que el primer paso.
El Presidente Obama posee la autoridad para rescindir inmediatamente
las distintas órdenes ejecutivas firmadas por Bush en 2004 en las que
están basadas las restricciones a los viajes académicos y educativos y
los viajes de las familias cubano-americanas.
Y él puede apoyar leyes que se discuten actualmente en la Cámara de
Representantes y el Senado que permitirían viajar libremente a Cuba a
todos los norteamericanos, como es el derecho constitucional de todos.
Wayne S. Smith es Miembro Principal del Centro para Política
Internacional en Washington, D.C y ex jefe de la
Sección de Intereses de EUA en Cuba.










